miércoles, enero 10, 2007

Una historia contada por la chini:

"Se cuenta por ahí una historia...no recuerdo dónde exactamente, un turista fue a un templo budista, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.
El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros.

Las únicas piezas de mobiliario eran un futón, una mesa y un banco.
¿Dónde están sus muebles?
preguntó.
Y el sabio, también preguntó:
¿Y dónde están los suyos...?
¿Los míos?...se sorprendió el turista.
¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!...Yo también.. concluyó el sabio.
La vida en la tierra es solamente temporal. Sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí Eternamente y se olvidan de ser felices.
El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la INTENSIDAD con que suceden..."

13 comentarios:

CHIC-HANDSOME dijo...

good year

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que el valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que suceden. ¿Nunca has pensado: "Ha merecido la pena vivir por este instante"?

PD: Últimamente te veo un poco ñoño.

Cesar dijo...

Puede, puede. ;)

Chinita dijo...

César ñoño???...Por favor!!!

Vlady dijo...

Que hay:

En cuanto le pique un poco el granito pedricero, se le va a quitar to la ñoñería jejeje.

Respecto a la historia, me parece muy buena, pero no estoy de acuerdo en que valga para todo. Eso de "el valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que suceden."
Depende de que cosas, que duración y que intensidad.
Todo hecho tiene unas consecuencias, por eso no debe sólo mirarse el instante, sino también lo que venga después, ya que después siempre viene algo.

Salu2

Anónimo dijo...

Hola,
Estoy de acuerdo en que hay que mirar las consecuencias de los hechos. La felicidad depende de "Yo y las circustancias" Teniendo en cuenta que las circustancias las puede crear uno mismo,ser feliz es responsabilidad principalmente de cada uno.
En mi caso la felicidad no es continua sino que se compone de momentos felices, por eso aprovecho cada instante que me pueda hacer sentirme feliz.

Vlady dijo...

Que hay Anónimo:

Bueno, en eso sí estoy de acuerdo.
No se es feliz siempre, se pasan por momentos felices.
Es una estado de ánimo que no puede ser constante.
El libro de E. Punsets creo que lo explica muy bien.

De todos modos, plantemos el siguiente caso, lo que a uno le hace feliz, puede que al que esté al lado le esté jod... pero bien. Entonces?
Si nuestros momentos de felicidad depende del sufrimiento de otros, no es una felicidad "sana".
No te parece?

Salu2

Anónimo dijo...

Hola Vlady,
No recuerdo ninguna situación en la que para ser feliz YO haya hecho sufrir a otro...

Cesar dijo...

Anónimo, te pongo un ejemplo de que es posible:
Tu pareja decide dejar la relación, pero sigue queriendo mantener la amistad. Tu le dices que tralarí que te ví, y debido a eso le haces sufrir.
Tu has tomado esa decisión porque para ser feliz necesitas no volver a tener contacto (al menos temporalmente con esa persona), ya que en caso contrario tu eres el que vas a sufrir.
Creo que esto te lo podría haber dicho el mismo vlady. ¿no vlady? jeje.

Anónimo dijo...

Conclusión:

Soy indiferente, no hago sufrir a nadie ;-.
Así yo no recordaba ninguna situación...

Vlady dijo...

Que hay:

No te conozco, por lo tanto no puedo opinar de si te has visto en esa situación o no.
Pero te lo voy a plantear de otra forma...

Lo que para unos representa una sensación de felicidad para otros es un auténtico calvario.
Un ejemplo (como no) es en la escalada.

Partiendo de la creencia de que, para practicar este deporte con gusto, hay que nacer con ese gusanillo interno que te hace subirte por las paredes y quien no lo tiene pues no disfruta.
Imaginemos una cordada con estas características.
Uno que le encanta la escalada y otro que no le gusta.
No será lo mismo pasar un día en pared, para uno que para otro.

Uno pasará grandes momentos de felicidad y el otro, pues lo pasará mal.

Ahora bien, al ver (el que está feliz) que su compañero lo está pasando mal. ¿Seguirá sintiéndose feliz?
Seguramente no y hará (o debería hacer) todo lo posible para que su compañero de cordada sufra lo menos posible. Y si es necesario, se bajen de la vía para que deje de sufrir.

Salu2

Anónimo dijo...

Buenos días ;-)
¿Para qué va a escalar el que no le gusta escalar? ¿Para hacer feliz al que le gusta?

Que no vaya, tendrán un interés común en alguna otra cosa

Vlady dijo...

Que hay Anónimo:

Veo que lo vas entendiendo.

Salu2